Toda la diversión del Oktoberfest pero sin la resaca. Cada vez más alemanes se pasan a la cerveza sin alcohol, seducidos por sus ventajas para la salud y la calidad creciente de las opciones disponibles.

Las cervezas con menos de 0.5% de gradación, el límite legal para ser clasificada como bebida no alcohólica, ya no son algo inusual en los famosos «biergärten» (jardín de la cerveza en alemán), terrazas donde se sirve cerveza.

«Me gusta el sabor de la cerveza, pero no me parece razonable beberla siempre con alcohol», dice a la AFP Kathrin Achatz, de 40 años, en el local BRLO de Berlín.

Según el portal de estadísticas federal Destatis, el volumen de cerveza no alcohólica producida en Alemania casi se ha duplicado en los últimos diez años, llegando a los 670 millones de litros en 2022.

Un sondeo de 2022 del instituto Allensbach apuntó que la cerveza no alcohólica representaba alrededor del 7% del total de compras de esta bebida.

«Vemos un fuerte incremento de la demanda», dice Holger Eichele, jefe de la Federación de Cerveceros de Alemania, que representa los intereses de la industria.

BRLO, con su ‘biergärten’ en el céntrico distrito Kreuzberg de Berlín, fue de los primeros en sumarse a esta tendencia.