Dos jóvenes originarios de España, el cantaor sevillano Ismael de la Rosa “El Bola” y el guitarrista almeriense José Fernández, conocido como José del Tomate, llevan por separado su cultura por el mundo a través de la música, aunque en esta ocasión se unieron para traer un innovador espectáculo a República Dominicana y varias ciudades de la Madre Patria.
Siendo apenas adolescentes, los artistas tuvieron que dejar de “jugar” y comprometerse con el flamenco cuando descubrieron que debían convertirse en el relevo de este género ante el fallecimiento de importantes exponentes, como Rafael Amador, Ramón el Portugués, Antonio Fernández Díaz “Fosforito” y José Cortés Jiménez “Pansequito”.














