San Lorenzo – Contrastes, verdor y optimismo saltan a la vista en las obras hechas luego del embate del huracán María por niños de la comunidad Haciendas de San Lorenzo, localizada en la carretera PR-183, entre San Lorenzo y Caguas, donde la semana pasada colocaron rótulos con frases como “Es tiempo para renacer, crecer y brillar” y “Unidos para levantar a Puerto Rico”.
Al crear, fluyeron sus emociones y revelaron cómo se sentían debido al ciclón. Luego, para reforzar la experiencia, en la ya tradicional velada comunitaria que llaman “Cine bajo las estrellas”, disfrutaron del filme “Inside Out”.
“El arte es la manifestación de lo que sentimos. La manera más efectiva de que un niño te exprese lo que siente y lo que percibe es el dibujo”, planteó Lilliam Rivera, maestra de arte jubilada y residente de la comunidad, dotada por residentes con un sistema de convivencia que en medio de la emergencia les ha permitido apoyarse y lograr, desde remover escombros y crear cobertores provisionales para casas que perdieron su techo, hasta gestionar equipos para personas enfermas y compartir alimentos.
Ese espíritu colectivo quedó plasmado en las pancartas colocadas en la entrada a su sector. “Los niños mayores estaban como con una proyección de hacer algo para reafirmar lo que la comunidad quiere: echar hacia adelante a Puerto Rico, echar hacia adelante a la comunidad”, explicó su guía, el maestro de arte Eliezer Rivera.
“Nunca pensaba que nos iba a tocar un monstruo así, tan fuerte. Esos vientos dando en las ventanas… Me dejó en ‘shock’”, recordó Bryan Rodríguez Cotto, de 13 años.
Su hermano Adrián, de 11 años, describió el proceso creativo en el que integraron figuras de la naturaleza, esa que les mostró que es implacable. “Espero que no se vuelva a repetir, pero sé que son cosas de la naturaleza”, afirmó.
Los más pequeñines hicieron diversos tipos de trabajos. “Dibujaron mucho el antes y el después. Le han dado mucho énfasis a eso porque ver lo que no se veía, ver todo ese monte despeinado, seco, a ellos les afecta”, reveló el doctor Nelson del Valle, psicólogo social comunitario.
“Quería también ver qué salía en los dibujos. Solo tenemos uno al que el asunto le ha afectado. Me reuní con los papás y ya lo tienen en asistencia”, apuntó.
Anaya Bruno Figueroa (5) y su hermano Jayven (8) se identificaron en sus obras con pegatinas de ‘My Little Pony’ y un niño corriendo bicicleta, respectivamente. “Porque me gustan las bicicletas”, explicó Jayven, quien luego en un dibujo plasmó una tormenta en medio de la cual estaba Jesús, un tsunami y personas corriendo a un refugio.
Su progenitora agradeció la experiencia organizada por la comunidad con la que creció y que ahora valora desde la perspectiva de madre. “Estas semanas ha cambiado mucho en cuestión de socializar. Antes era ‘tablet’ todo el tiempo y ahora lo que hay es bicicleta”, atestiguó Yanira Figueroa de Jesús. Mientras que Giannina Pereira Borges (10) afirmó al pintar que “Puerto Rico se va a cubrir de nuevo de verde”.
Por su parte, Uziel Rivera Neris (10) reconoció que disfruta más dibujando en la escuela con su mejor amigo, sin embargo, la narración sobre lo que María le provocó fue evidencia del bien que le hace ventilar preocupaciones rodeado de su familia extendida.
La pieza de Aracelis Carrión Lebrón le fue obsequiada al alcalde de San Lorenzo, José Román Abreu. La joven mujer de 30 años cuya edad mental es la de una niña, crea imágenes con material plástico. “A veces, hace cosas que me sorprenden porque no tiene molde”, dijo su madre, María Socorro Lebrón.
“Esto ha sido un gran apoyo”, reconoció por su parte Lizmarie Sotero Lebrón, madre de Joelis Marie (12), Yadiel (10) y Jilliani Marie Quiles Sotero (6).
«Uno está ansioso y deprimido. Cada vez que salimos con la comunidad es un desahogo, nos contamos las situaciones y nos reímos. Es una terapia», afirmó a la vez que se expresó deseosa de ir al próximo encuentro para disfrutar las maravillas del arte.














