Nacieron en español. Hoy escriben en ese idioma. Pero ya no viven en él. Son escritores latinoamericanos que han elegido Alemania para vivir. Y entre el allá y el aquí, van tejiendo cuentos, novelas y poesías. Pero siempre en la lengua que los vio nacer.

«El lenguaje español es el territorio donde me muevo a gusto”, dice a DW el escritor peruano Walter Lingán.

«Es el idioma que hace parte no sólo de mi identidad, sino de mis herramientas, es como mi mano, mi pie o mi boca”, grafica, en tanto, el autor nicaragüense Enrique Delgadillo Lacayo («La casa detrás del tiempo”, Centro Nicaragüense de Editores), en diálogo con DW.

«Diría que lo que hago es escribir español utilizando guatemaltequismos”, precisa, por su parte, la autora Karen López García, nacida en la ciudad guatemalteca de Salamá, y residente en la ciudad alemana de Bonn. «Es una forma de continuar recordando mi cultura y mis raíces”, sostiene.

«Al llegar a Alemania en 2021, para mí fue un choque cultural muy difícil. Escribir ha sido una forma de encontrar a mi verdadero yo cuando me siento perdida”, cuenta la autora a DW.

La escritura y la migración
¿Y qué hay de la experiencia de la migración en la obra? «Al inicio de mi escritura hubo mucha nostalgia, bastante desarraigo, pero poco a poco la ciudad de Colonia, adonde llegué joven y en donde he envejecido, se ha convertido en mi patria posnatal”, cuenta Lingán, autor, entre otras obras, de «Un cuy entre alemanes”, de editorial Eclipsa.

«Actualmente escribo historias atravesadas por el mestizaje, mis personajes son hijos o hijas de parejas binacionales, crecen entre dos culturas, transmiten las bondades y las maldades de las costumbres e historias de sus progenitores extranjeros. Son historias donde conviven dos mundos diferentes”, revela el autor nacido en San Miguel de Pallaques, en el norte peruano.