Vecinos, voluntarios y padres acompañaron a los niños este lunes en el primer día del nuevo año escolar en Washington, en un intento de proteger a los estudiantes de la campaña de deportación del presidente estadounidense Donald Trump.
En una escuela primaria de la capital estadounidense, la multitud hizo sonar silbatos, tocó panderetas y vitoreó a los niños camino a clase, una forma de defenderse ante cualquier acción policial y apoyar a un barrio con un alto porcentaje de población latina.














