Israel y Estados Unidos bombardearon este martes el centro de Teherán, mientras los iraníes intensificaron su ofensiva y amenazaron con atacar «todos los centros económicos» de Oriente Medio, en el cuarto día de guerra.

Los ataques arrecian sobre las monarquías petroleras del Golfo, con decenas de miles de viajeros varados y el clave estrecho de Ormuz paralizado, lo cual disparó el precio del petróleo y el gas.