Las fuerzas de Estados Unidos ayudarán a sus pares de Colombia y Panamá en la recopilación de información de inteligencia para desmantelar las redes de contrabando humano que operan en la densa selva del Darién, una ruta clave para los migrantes que se dirigen a Estados Unidos desde Sudamérica, declaró el miércoles un alto funcionario del gobierno del presidente Joe Biden.

El funcionario, que habló bajo condición de anonimato para poder comentar detalles que no se han hecho públicos, admitió que la migración a través del Darién no terminará, pero dijo esperar que la campaña tenga un impacto significativo.

El llamado Tapón del Darién, que une a Colombia y Panamá, es una de las partes más peligrosas de la larga ruta de los migrantes sudamericanos hacia las fronteras de Estados Unidos. Migrantes y grupos internacionales de defensa de los derechos humanos han denunciado ataques sexuales, robos y asesinatos en esa zona selvática remota. A eso se suman los peligros naturales del lugar, como serpientes venenosas y ríos caudalosos.

Las fuerzas de Estados Unidos podrían ayudar a identificar a los contrabandistas para arrestarlos y ubicar las casas donde los traficantes retienen a los migrantes, añadió el funcionario, sin especificar si las fuerzas norteamericanas involucradas serían fuerzas del orden militares o civiles.

Estados Unidos, Panamá y Colombia anunciaron el martes en Panamá un ambicioso plan de 60 días para “acabar con el movimiento ilícito de personas y mercancías a través del Darién, tanto por corredores terrestres como marítimos”. El Darién es la principal ruta migratoria para las personas que viajan a Estados Unidos desde América del Sur.