Durante la infancia, la reputación que se forja en los primeros años de escuela no necesariamente funciona como un termómetro de lo que será la vida adulta o profesional.
La historia del dominicano Edward Virgilio Feliz Pérez, de 37 años, es muestra de ello: en su niñez era descrito como desobediente, indisciplinado y malcriado.














