Antonio Pereira camina el vertedero de Duquesa como quien recorre su propia casa. El olor le afecta poco (o nada). Tiene 31 años. Nació y creció en el barrio Duquesa, un asentamiento informal alrededor de este depósito de residuos, el principal pasivo ambiental de República Dominicana.
Para él, la basura no es noticia: es rutina.
Mientras el presidente Luis Abinader encabezaba el inicio de la primera fase de transformación y saneamiento ambiental del vertedero de Duquesa, Antonio observaba desde otro punto del lugar.














