El uso de vehículos aéreos no tripulados unidos por un cable a tierra (TUAV) ha sido investigado como una nueva y poderosa herramienta para mejorar las redes de telefonía celular e Internet. Cuando se emplean como estaciones volantes con conexión por cable, los drones multirrotor prometen aumentar rápidamente la cobertura, incrementar la eficiencia de las redes urbanas y proporcionar un acceso muy necesario en las zonas rurales remotas.
«Nuestro objetivo ha sido mostrar que los TUAVs ofrecen una solución muy atractiva como puente entre las estaciones base fijas y los aviones teledirigidos de vuelo libre», dijo Mohamed-Slim Alouini, quien ha escrito dos artículos sobre el tema con otros matemáticos de KAUST, Mustafa A. Kishk y Ahmed Bader. «Esperamos que nuestra investigación teórica estimule a otros a desarrollar la idea en todo su potencial», dice Alouini.
En el 2017, después de que el huracán María devastara Puerto Rico, la compañía de telecomunicaciones estadounidense AT&T mostró cómo los aviones no tripulados (UAV) equipados con transceptores celulares podían desplegarse rápidamente para reemplazar las estaciones base inoperantes y restaurar así la cobertura de teléfono móvil. Los matemáticos han estado calculando desde entonces el posicionamiento óptimo de tales ingenios.
Añadir un cable para la energía y los datos a los drones ha sido desde hace tiempo un desarrollo obvio. Por ejemplo, una empresa estadounidense llamada Spooky Action ha estado experimentando con TUAVs para conectar áreas remotas de África.














