El presidente Donald Trump aprovechará el discurso del Estado de la Unión que dará el martes en la noche para defender su mano dura contra la migración, los recortes al gobierno federal, su política de aranceles y su capacidad para ordenar acciones militares rápidas en todo el mundo, incluso en Irán y Venezuela.
El republicano espera poder convencer a unos estadounidenses cada vez más recelosos de que sus políticas han mejorado sus vidas, al tiempo que garantiza que la economía de Estados Unidos es más fuerte de lo que muchos creen, y que deberían votar por más de lo mismo en noviembre.














