Está claro que la cultura tiene una íntima relación en la industria de la moda local. Múltiples son las marcas que se han dado a la tarea de tomar aquello representativo del pueblo dominicano como musa para, posteriormente, dar paso a la creación de piezas basadas en elementos que reflejen la identidad nacional. A continuación, tres firmas en que sus diseños van más allá de lo estético y lo práctico, anhelan comunicar la tradición e historia de toda una nación.

Ká Dipuglia

Un perfecto ejemplo entre moda y cultura es Ká Dipuglia, una marca dominicana lanzada por Karla Dipuglia a finales del 2020. Además del gran compromiso que posee con la sostenibilidad, la firma también busca crear piezas que tengan elementos históricos muy de cerca. “Se trata de diseñar con un propósito e invitar a ser conscientes de la cultura”, explica la empresaria.

Su interés de crear una marca bajo este concepto nace tras experimentar un choque cultural mientras cursaba sus estudios en el extranjero. “Esto me hizo cuestionar quién soy y de dónde vengo”, confiesa. Y es que la visible inclinación de la diseñadora por la historia está representada en varias de sus creaciones. Tal es el caso de una de sus carteras: ‘Inarú’. El término pertenece a las lenguas arahuacas, un idioma utilizado por los pueblos indígenas. Lo mismo sucede con los broches de la colección ‘Dos | Una Búsqueda |’, que deben su forma a los característicos petroglifos y piezas arqueológicas taínas.

La definida misión que persigue Dipuglia con su marca no se limita al trabajo creativo, ya que también busca concederle a su audiencia información de valor en relación a la identidad dominicana. “Comprender nuestra historia y cultura nos hace valorarla”, explica.

Maylé Vásquez

Otro de los nombres capaces de dar fe sobre la relación existente entre el mundo creativo y el cultural es el de Maylé Vásquez. Detalles como los lazos, nudos, flecos y vuelos son devotos representantes de la estética que maneja la diseñadora dentro de la marca, aunque lo que desea manifestar no solo se reduce a lo ornamental. Múltiples propuestas de su autoría llevan consigo un interesante valor cultural, tal es el caso de colecciones como ‘El Sur’ y ‘Anacaona’.

La primera, tal y como indica su nombre, está inspirada