La bondad (inclinación a hacer el bien), cuando es práctica (ejercicio de un arte o facultad, conforme a sus reglas) y radical (fundamental, de raíz), “nos cambia a nosotros y al mundo, para mejor”, señala el doctor en psicología José Luis Bimbela Pedrola, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública, en España.

Uno de los ‘mantras’ favoritos de Bimbela, una palabra que recita como apoyo para una actitud positiva, es “Confía”, porque “cultivar las tres clases básicas de confianzas, en uno mismo, en los demás y en la vida, es fundamental para acercarnos a una bondad más sostenible, profunda, intensa y duradera”, explica.

Utilizar un tono de voz cordial y amable al dirigirte a un desconocido, preguntarle a un amigo llamándole por su nombre “¿en qué te puedo ayudar?”, eliminar los “peros” de cualquier conversación, y no dañar a los animales, son maneras sencillas y cotidianas de cultivar y promover la bondad, según Bimbela.

“Todos queremos dejar un buen recuerdo. Los seres humanos aspiramos a la bondad, a hacer el bien, a dar y a darnos a los demás. Per