A veces, los mayores obstáculos para alcanzar un sueño no vienen de los rivales, sino de quienes más amamos.
Sin el respaldo de su propio padre, pero con una convicción inquebrantable, Deury Corniel convirtió una pasión prohibida en una carrera llena de éxitos.
Hoy, mientras afina su preparación para los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, el dominicano recuerda que su historia pudo haber sido muy distinta.














