La realidad que hoy vive la mujer después de los 50 años la lleva a pensar un poco más en ella. Está sacando tiempo para entrenar, para ejercitarse y para estar en forma. Algunas no lo hacen por un asunto estético, sino por salud y bienestar.
Pero hay una pregunta clave a la que hay que darle respuesta: ¿Pesas o caminar?
“Yo recomiendo más pesas que caminar, pero si combinas las dos te va mejor. Caminar es excelente para el corazón, la circulación y el estado de ánimo. Pero por sí sola no detiene la pérdida muscular ni protege los huesos”, recomienda Bernabé Lagrule, especialista en alto rendimiento y salud funcional.
Desde su conocimiento, el entrenamiento de fuerza (con pesas, bandas elásticas o el propio peso corporal), es el único tipo de ejercicio que estimula directamente el crecimiento del músculo y la mineralización ósea, mejora el equilibrio, protege las articulaciones y reduce drásticamente el riesgo de caídas.














