Para la República Dominicana, la primera ronda de la Copa Mundial de Baloncesto en la que avanzó de manera invicta con tres victorias en igual número de partidos constituyó un hito.
Pero ahora, en la segunda ronda la competencia se aprieta. Los rivales suben de nivel. Cada posesión de balón se atesora más, la habilidad y la inteligencia son armas más valiosas y los errores se pueden pagar muy caros.
Y en su primer compromiso, el rival es nada más y nada menos que Puerto Rico, el vecino de larga data y experiencia en estas justas y verdugo de los dominicanos en múltiples ocasiones.
Se antoja que esta vez la historia puede ser diferente por la presencia de dos individuos que pueden hacer la diferencia: uno en la cancha y otro en las líneas laterales.
Karl-Anthony Towns es el jugador más importante del Grupo I que integran, además de Dominicana y Puerto Rico, Italia y Serbia.
Y ya los boricuas, sin ninguna sorpresa,














