El dolor crónico suele durar más en las mujeres que en los hombres y la causa de ello nunca se ha sabido a ciencia cierta. Hasta ahora. Un nuevo estudio parece haber dado con la explicación definitiva.
El estudio lo ha llevado a cabo un equipo integrado, entre otros, por Geoffroy Laumet y Jaewon Sim, de la Universidad Estatal de Michigan en la ciudad estadounidense de East Lansing.
Laumet, Sim y sus colegas han encontrado indicios firmes de que ciertas diferencias en células del sistema inmunitario reguladas por hormonas y conocidas como monocitos, son la causa de que el dolor crónico acostumbre a durar más en la mujer que en el hombre.
El equipo comprobó que un subconjunto de monocitos libera una sustancia para desactivar el dolor. Estas células son más activas en los varones debido a niveles más altos de hormonas sexuales como la testosterona.
En cambio, las mujeres experimentan un dolor más prolongado y una recuperación más tardía debido a la menor actividad de sus monocitos.
Los autores del estudio encontraron el mismo patrón tanto en pacientes humanos como en modelos de ratón.














