Un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha revelado un mecanismo hasta ahora desconocido mediante el cual el organismo elimina de forma más eficiente las células muertas, evitando su acumulación en los tejidos y la aparición de procesos inflamatorios.
La investigación, realizada por científicos del Instituto de Biología Molecular de Barcelona (IBMB-CSIC) y de la Universidad La Trobe, en Australia, ha logrado filmar en tejidos vivos cómo las células sanas rodean a las células muertas, las fragmentan en partes más pequeñas y posteriormente las ingieren. Este proceso facilita su eliminación y contribuye al correcto funcionamiento del organismo.














