Científicos del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) y del Instituto Catalán de Oncología (programa ProCURE) publican en Clinical Cancer Research las bases para nuevas terapias contra el cáncer colorrectal. El estudio está liderado por David G. Molleví, con Natalia Guillén Díaz-Maroto como primera autora.
“Hemos descubierto que, si inactivamos dos proteínas llamadas TAK1 y TGFBR1 que participan en la señalización celular del tejido normal asociado a los tumores, las células tumorales son más sensibles a la quimioterapia y se reduce la capacidad de metástasis de los tumores”, comentar Molleví.
En un tumor desarrollado encontramos distintos tipos celulares. Por un lado, las propiamente cancerosas y, por otro lado, hay células tumorales, llamadas genéricamente estroma. Entre ellas, las más numerosas son los fibroblastos, que proporcionan sustento a modo de andamio.
Estos fibroblastos a través de estas dos proteínas (TAK1 y TGFBR1) proporcionan moléculas y factores que nutren a las células tumorales y facilitan que estas sean invisibles a los tratamientos de quimioterapia.
Una de las muchas líneas de estudio que existen para combatir el cáncer es influir en la interacción entre estroma y tumor, para hacer que este sea más vulnerable ya que se interfiere en su desarrollo.














