El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presentó ayer el “Informe de Desarrollo Humano global 2021-2022. Tiempos inciertos vidas inestables, configurar nuestro futuro en un mundo en transformación”, mediante el cual recomienda a República Dominicana desbloquear las brechas que limitan un mayor progreso, ya que en términos de desigualdad el país cayó casi un 20 %.
República Dominicana quedó en el ranking mundial de Desarrollo Humano en el puesto número 80, un indicador de desarrollo humano alto, pero cayó 19.4% en desigualdad, y un 6.3% en presiones planetarias a causa del cambio climático.
En términos de desigualdad de género el país fue ubicado en el puesto 106, pero en cuanto a los años la escolaridad esperada bajó, al igual que el ingreso per cápita, donde el hallazgo encontrado fue que en general el ingreso per cápita de las mujeres es casi la mitad de la de los hombres.
El Informe de Desarrollo Humano 2021-2022, presentado ayer por la plataforma de zoom por la investigadora del PNUD, Josefina Pasanen, contó con la participación de Inka Mattila, representante residente del organismo multilateral en RD y del titular del Ministro de Economía, Planificación y Desarrollo (Mepyd), Pavel Isa Contreras quien felicitó el IDH y valoró la dimensión humana del reporte, a la vez que destacó la mejora sostenida del país y el liderazgo alcanzado en ingresos, debido a la recuperación económica, al tiempo que reconoció que esta no ha generado tanto bienestar.
Mattila destacó a modo de introducción algunas pinceladas del informe y los avances importantes alcanzados en el país a partir de 1990. Dijo que la pandemia ha afectado a todos los países, aunque no de la misma forma y reveló que ha habido un triple choque en salud, en educación y en ingresos.
Destacó que, en 2021, República Dominicana logró encaminarse hacia una importante recuperación socioeconómica y reiteró el apoyo del PNUD al país para no dejar a nadie atrás.
Momento es complicado
La investigadora del PNUD, Josefin Pasanen, indicó que el mundo está viviendo un momento complicado, con una sensación de angustia sin precedentes, donde seis de cada siete personas dijo sentirse insegura en algún momento de su vida, ha sentido ira, y las preocupaciones han aumentado a niveles críticos, aumentando con ello los niveles de estrés en un 35%, un 10% más que hace una década.
Hay angustia en todos los países y esto va empeorando con las desigualdades. Puso de ejemplo que antes de 2020 los retrocesos eran poco comunes y uno de cada 10 países sufría retroceso de un año a otro, lo trajo que nueve de cada 10 personas sufriera angustias.
“El desarrollo global se ha vuelto ´patas arriba´. Estamos retrocediendo a niveles del año 2016, cuando se empezó a hablar de Objetivos de Desarrollo Sostenible. Es un retroceso sin precedente”, afirmó.
Al respecto, Pasanen indicó que producto de las crisis vienen problemas mentales, ya que “las crisis traen consigo mentes desestabilizadas”. A nivel global una de cada ocho personas sufre crisis mental, agregó.
De acuerdo a la investigadora del PNUD, los impactos de DH son imprevistos. Definió las tres etapas que han llevado a esta situación, a un nuevo esquema complejo de incertidumbre que está perturbando la vida de las personas en todas partes del mundo, a la realidad que trae el antropoceno, con cambios climáticos y pandemias; la transformación para un futuro bajo en carbono y la intensificación de la polarización política.
Esta situación está generando un incremento














