Uvas al son de las campanadas. Copas de cristal chocan después de que el estruendo originado por un corcho a propulsión asustase al perro y estuviese a escasos centímetros de volar un cuadro. Abrazos entre un padre y un hijo que solo se atreven a mostrase afecto bajo el respaldo de esta festividad. Un apasionado beso entre una pareja que vive su primera noche de fin de año juntos. «Este año así», murmura alguien tras un sorbo de champán con la esperanza de cumplir sus diez propósitos, grabados a tinta en una libreta que descansa en su cajón. Ese mismo cuaderno reposa a cientos de kilómetros en el escritorio de un extraño al que nunca conocerá, pero cuyo destino está unido por unas mismas palabras anotadas. Aunque la incertidumbre acerca de lo que les depara 2025 los inquieta, descansan convencidos de que lo llevarán mejor de cumplir con lo escrito en sus papeles. En ellos, lo redactado en cuestión va precedido de un título que apunta: «10 series de 2025 que no me puedo perder».