Cuando Ashton Kutcher se preparaba para interpretar a Steve Jobs en la película «Jobs: El hombre que revolucionó al mundo», decidió sumergirse por completo en el estilo de vida del famoso cofundador de Apple.

El magnate tecnológico, fallecido en octubre de 2011, no solo era conocido por su innovación, sino también por sus hábitos alimenticios poco convencionales, que incluían una dieta frugívora centrada principalmente en el consumo de frutas. Para meterse en el papel, el actor siguió este plan estricto, pero le causó serios problemas de salud.

El impacto de la dieta frugívora en Ashton Kutcher

Durante la presentación de la película en el festival de cine de Sundance, Ashton Kutcher reveló que terminó en el hospital a causa de los problemas derivados de seguir la dieta frugívora. En específico, desarrolló una afección en el páncreas tras adherirse a la dieta basada exclusivamente en frutas, frutos secos y semillas, en un intento por captar mejor el estilo de vida de Jobs.