Dolor y consternación son las emociones en las que se encuentran sumidos los residentes de La Piña, Madre Vieja Norte en San Cristóbal, tras luego de más de 16 días de búsqueda, encontrar sin vida el cuerpo en descomposición de la menor Willenny Lorenzo, de 11 años, quien para muchos era “un amor”.
La niña vivía con su abuela materna Dolores Marte, quien en medio del llanto y la desesperación la describe como “su Dios”, inocente y una niña amorosa que la veía como más que su abuela y se refugiaba en ella.
“Esa era mi hija, esa era mi Dios, era mi todo (…) usted no se imagina lo que yo pase para llevar a esa niña a esa edad, mi niña era flaquita, mi niña era inocente (…) Ella decía ‘mi mami eres tú’, donde quiera ella estaba conmigo y si un refresquito ella compraba ella decía ‘ese chin es tuyo bébetelo mami’; yo soy una mujer enferma y ella cogía todas las noches mentol y me daba dos besos”, contó entre lágrimas la señora.














