“La victoria va a ser buena mañana”. Fue la promesa con la que se fue a dormir el jueves Emérita Marte, madre de Elisa Muñoz, quien fue ultimada a tiros por policías junto a su pareja, Joel Eusebio Díaz Ferrer, en marzo de 2021.

Emérita estaba confiada en que la justicia de Dios obraría para que el Poder Judicial dictara 30 años de prisión en contra de los implicados en el caso, tal como habría solicitado el ministerio público para ocho de ellos y cinco para un noveno acusado. Sin embargo, no fue así.

El viernes llegó para ella a las 6:30 de la mañana, cuando desde temprano se puso en pie con un vestido de flores amarillas, blancas y rojas, como le gustaba a su “hijusca”, como le decía de forma amorosa a Elisa, quien siempre la llamaba “mamusca”.