Unos científicos han creado dos nuevas herramientas (o “tijeras”) de edición genética con características únicas, inspiradas en elementos genéticos microbianos de las profundidades oceánicas.
El logro es obra de un equipo del Instituto de Ciencias del Mar (ICM) en Barcelona, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en España, en colaboración con el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), ubicado en Hospitalet de Llobregat y que es una de las instituciones CERCA de la Generalitat de Cataluña.
Todo comenzó en 2010, cuando la expedición Malaspina circunnavegó el planeta a bordo del buque oceanográfico Hespérides para estudiar, durante casi un año, el impacto del cambio climático global en el mar y explorar su biodiversidad, especialmente la de las profundidades. Como resultado, se obtuvo una robusta base de datos genéticos microbianos que, aún hoy, esconde secuencias genéticas de interés para la biomedicina y la biotecnología, como los sistemas de edición genética CRISPR-Cas9 que han revolucionado la ciencia de este siglo por su capacidad de eliminar, editar o introducir nuevos genes en organismos.














