La procrastinación, ese enemigo interno que nos hace posponer metas importantes, puede parecer una batalla contra el tiempo. Sin embargo, la verdad es que la lucha no es contra el reloj, sino contra nosotros mismos.

Es por esto que tienen mucha importancia las estrategias respaldadas por la ciencia, las cuales nos ayudan a enfrentar y superar esta tendencia autodestructiva.

Primero, una de las técnicas más efectivas es la segmentación de tareas. Dividir una tarea abrumadora en partes más pequeñas y manejables puede cambiar radicalmente nuestra percepción. Esta simple estrategia puede reducir la ansiedad y aumentar significativamente nuestra motivación para comenzar, ya que nuestra tarea se ve más alcanzable y menos intimidante

La fijación de plazos realistas