En un estudio reciente se ha investigado la influencia que comer huevos tiene sobre las probabilidades de acabar contrayendo la enfermedad de Alzheimer.
El estudio es obra de un equipo integrado, entre otros, por Jisoo Oh y Joan Sabaté, de la Universidad de Loma Linda en California, Estados Unidos.
Oh, Sabaté y sus colegas decidieron realizar este estudio debido a que ha venido siendo muy poco lo que se sabe a ciencia cierta acerca de la relación entre el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer y los factores dietéticos modificables.
El equipo estudió el consumo directo de huevos (en diversas preparaciones, como revueltos, fritos, hervidos, etcétera) y el indirecto (por ejemplo, como ingrediente de productos alimentarios elaborados y envasados).
Los resultados del estudio sugieren que el consumo de huevos promueve un descenso del riesgo de ser diagnosticado con la enfermedad de Alzheimer en personas de 65 años o más.














