Para este Día Mundial del Urbanismo (8 de noviembre), alguien que aprecio me pidió escribir algunas reflexiones a la nueva generación de urbanistas. Solo me atreveré si me dejan iniciar diciendo que sigo aprendiendo. Hice los números y mis 500 palabras me alcanzan para cuatro principios.
Los mapas van de último: A menos que seas el Barón Haussmann, vivas en el Siglo XIX y trabajes para Napoleón III hacer urbanismo no es diseñar o hacer mapas; es trabajar para que las personas logren consensos informados. Los mapas son un resultado de esos consensos.
La ciudad es gente de acuerdo: La relación anterior refleja fielmente el orden en que las ciudades nacen y se consolidan.














