El primero de noviembre (Día de la Ecología) y el 3 de noviembre (Día Internacional de las Reservas de la Biósfera) nos recuerdan que la sostenibilidad no es una efeméride, sino un compromiso cotidiano.
Las instituciones de educación superior tienen la responsabilidad singular de formar profesionales ambientalmente responsables, capaces de medir, decidir y transformar con criterios científicos y éticos.














