Para Domingo Germán, único dominicano con juego perfecto en el béisbol de Grandes Ligas, hay algo mucho más sagrado que aquella actuación histórica para el país y para los Yankees del pasado miércoles 28 de junio y es su familia.

“Billy” como le apodan sus padres, hermanos, primos y allegados es el ídolo del humilde Batey Alejandro Bass, (cuya ubicación es difícil de encontrar hasta en los dispositivos móviles), ubicado en el municipio de Consuelo en San Pedro de Macorís a 17 kilómetros del Estadio Tetelo Vargas.

Y precisamente el pasado miércoles en la calle principal del Batey donde Domingo nació, no contaban con energía eléctrica, pero la voz corrió rápidamente cuando se rozaba la historia con su actuación en el montículo.

De inmediato todos sus seguidores buscaron como seguir la actuación y pasadas las 12:00 de la madrugada comenzó la celebración que no se ha detenido un instante.

Su tía Irdelenia Germán, quien reside en el batey pudo ver el partido por el celular y no se enteró de la dimensión de lo que estaba a punto de ocurrir hasta que terminó.

“La felicidad que Billy ha regalado a esta familia es muy grande, desde antes de esta hazaña, ha sido nuestro pequeño campeón y con este partido perfecto sé que callará muchas bocas a quienes pensaba que ya lo quedaba en el tanque”.

Mientras que su madre Estervina Polanco junto a su hermano menor, Franklin Germán, observaron el juego en su residencia, ubicada en