Se cree que en el inmenso océano subterráneo de Europa, una de las lunas de Júpiter, puede haber vida. Pero para que esta subsista sería de gran ayuda que llegasen nutrientes de la superficie a dicho océano. Hasta ahora, no se había sabido de ninguna vía consistente por la que ello pudiese suceder. Sin embargo, un nuevo estudio acaba de revelar una.
El estudio es obra de Austin Green, del Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia (Virginia Tech) en la ciudad de Blacksburg, y Catherine Cooper, de la Universidad Estatal de Washington en la ciudad de Pullman, en Estados Unidos ambas instituciones.
Europa contiene más agua líquida que todos los océanos de la Tierra juntos, pero su océano global se encuentra bajo una gruesa capa de hielo que bloquea la luz solar. La existencia de esta capa de hielo implica que cualquier forma de vida en el océano de debajo no puede valerse de la luz del Sol como fuente de energía. Aunque esto plantea bastantes limitaciones, es factible que existan alternativas viables, como las hay en ciertos hábitats de la Tierra a los que no llega nunca la luz del Sol. En cuanto a las fuentes de nutrientes disponibles en el océano de Europa, las dudas han sido bastante mayores.














