No es el famoso Casa Cándido, ni el altamente calificado José María. Es, empero, uno de los restaurantes que ofrecen comida de buena calidad en Segovia. Entre sus platos ofrece el que tanto me apetece: cochinillo asado, típico de la cocina castellana (Segovia está en la comunidad autónoma de Castilla y León).

Se llama La Taurina y desde 1937 funciona en una esquina de la Plaza Mayor, donde la mayoría de los locales son de comer. También hay otros abiertos hace varias décadas.

A las 12:45 del mediodía Alexis, Pamela y yo somos los primeros clientes de La Taurina. A la entrada, hay mesas altas y taburetes. Seguimos al primer comedor, del cual está separado por una vitrina con botellas. Me gusta el ambiente: mesas en madera rústica con mantelitos individuales en fibra natural, pisos de mosaico con diversos dibujos geométricos y techos con vigas al descubierto.

De adornos resaltan, amén de las botellas en distintos espacios, numerosos platos decorativos atornillados en estrechas láminas de metal sobre riel de aluminio. Separan los ambientes entre el primer comedor y el segundo, a un nivel más alto.

En día laborable ofrecen Menú del Día (precio: 18 euros incluida una bebida de vino joven y el IVA). Pero hoy es domingo. Por ser festivo la oferta es el Menú Gastronómico (33 euros incluido el IVA, pero no bebida). En éste puede elegirse una ración de cochinillo.

Ni mi hijo Alexis ni mi nieta Pamela empero tienen apetito. Se inclinan por algo ligero: croquetas (un servicio 12 euros) y tortilla de patatas, o papas