“La salud de nuestro cuerpo no depende de órganos aislados, sino de una red perfectamente coordinada. El eje formado por el hígado, el intestino y la microbiota, los cuales mantienen una estrecha relación funcional, es uno de sus componentes vitales”, señala la doctora Marta González-Corró en entrevista con EFE.

La doctora González-Corró explica que la alianza y ‘diálogo constante’ entre los tres sistemas (hepático, intestinal y microbiótico), influye en funciones esenciales como la digestión, el metabolismo de las grasas y los azúcares, el equilibrio del pH (grado de acidez o alcalinidad) y la eliminación de toxinas.