Los amigos se reconocen en los buenos y malos momentos pues sólo quienes realmente nos quieren pasan con nosotros las pruebas más difíciles que la vida,
Una de ellas puede ser una enfermedad repentina o una con la que se haya batallado por mucho tiempo.

Es entonces cuando más se necesita de una mano amiga, un hombro firme en el cual apoyarnos mientras batallamos con el mal pues el estado de ánimo será fundamental en una recuperación, es la verdad.

Hablar de César  Medina, como humano, periodista e investigador, es hablar de la confiabilidad.

Desde que te conocí supe que eras una gran persona y que no hay fuerza en este mundo que te pueda quebrantar. Esta enfermedad es solo una prueba más de la vida pero con nuestro apoyo e incondicional cariño saldrás adelante y volverás a ser el de siempre, ya lo verás.

Te recordamos que tienes una hermosa familia que te cuida y un grupo de amigos fieles que te apoyaremos en todo momento y lugar.

EL PERIODISTA-EL COMUNICADOR

En la República Dominicana no ha surgido un comunicador de la talla de César Medina, que acostumbre al espectador conocerle con el lanzamiento del lente a la mesa, con una mira fija al lente de la cámara y un rostro sin igual.

Enseño a los gobierno, que hay que respetar a los periodistas y tenerlos presente en los momentos de tomar cualquier decisión política.

Trazar línea a partidos y líderes, en momentos difíciles, de una campaña agitada y compleja, fue una de su jornada de trabajo en sus comentarios “Qué están ahí”, en los archivos.

Con frecuencia escuchamos hablar de planes sociales:

Si hay una persona que inicio desde muy temprano de su vida un plan social es César Medina.

Ayudar amigos conseguir empleomanías dentro y fuera del gobierno.

Gestionar obras para comunidades, en especial “San Cristóbal”.

Gestionar intervenciones cirugía con amigos médicos, para salvar vida de amigos y familiares, es más un plan social.

Somos muchos los periodistas que hoy tenemos un Curriculum, gracias a la ayuda de César Medina, y es posible que él no lo recuerde, porque en su corazón y en su mente estuvo la idea, que les agradezcan si, que cada quien pueda hacer camino al andar.

Todo aquel que escriba y hable de la conducta de César Medina sería un pobre de conciencia, y lastimado porque no pudo ser ni el zapato que calza César Medina, al cual todos debemos seguir su ejemplo.

Tenemos que recordar que Napoleón Rojo», fue el último gran héroe de guerra del siglo XX, y aún es recordados como el Príncipe de la leyenda histórica y restauradora.

Aquí en República Dominicana tenemos un Napoleón Rojo, César Medina.

Autor
Carlos Corporán