Celinés Toribio se ha caracterizado por ser una mujer de “armas a tomar”. No tiene miedo a asumir roles retadores, de esos destinados a mujeres valientes. Sin embargo, ha transitado en una sociedad marcada por el machismo, amenazada y violentada, como tantas otras, al punto de recibir la ofensa de pedir llevarla a la cama para gratificarla con un puesto de trabajo.
Como otras, también ha recibido el rechazo por ser mujer y las críticas de las especie de su género sin piedad, pero ella no ha apartado su mirada del horizonte, y diez años después de salir airosa de uno sus proyectos más retadores, como la coproducción y protagonización de la película “María Montez”, este año trabaja en uno de sus esquemas más ambiciosos, la dirección de la película “La novia del Atlántico”.
Se trata de una cinta bajo su dirección y que se propone para su filmación tener un equipo compuesto por mujeres, en donde más de un 90 por ciento del personal técnico, serán solo mujeres.
Con esta inventiva Celinés busca llevar un fuerte mensaje a la sociedad y es el de exponer que las mujeres puedan ser capaces de todo lo que se propongan y no temer a lo que puedan pensar los demás.
“Tomar la decisión de dirigir es la mejor muestra de que estoy venciendo mis miedos, yo prácticamente codirigí a María Montez y no me llevé el crédito. Esa cinta fue mi gran escuela. Reconozco que me ha dado mucho miedo dirigir y me ha llevado unos diez años asumirlo, porque es una gran responsabilidad”, reconoció en conversación con LISTÍN DIARIO.














