Vivimos en una era en la que los grandes desafíos – climáticos, económicos, sociales- no reconocen fronteras y la academia está llamada a jugar un papel fundamental en el diseño de estrategias de desarrollo nacional con miras a impulsar cambios significativos en las políticas públicas y el progreso del país.

En este contexto, las cátedras internacionales se han convertido en puente y en instrumentos estratégicos que no solo generan conocimiento, sino que también promueven el impacto social, la cooperación institucional y el liderazgo. Estas iniciativas, impulsadas por organismos multilaterales como la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Unesco, en alianza con universidades a nivel global, fortalecen la docencia, la investigación aplicada y la participación académica, incidiendo en temas clave para la toma de decisiones y el desarrollo económico.