Su nombre no figuraba en la lista de víctimas mortales de la discoteta Jet Set presentado por el Ministerio Público en el documento de medida de coerción del caso, ni tampoco en las listas publicadas por Patología Forense.

Sin embargo, Francisco Antonio Escotto Rincón es la víctima que marca la diferencia entre los 236 fallecidos recopilados por este diario y los 235 que manejan las autoridades.

“Mami, ‘tate tranquila, no te preocupes, yo soy hijo de Dios, yo soy hijo de promesa, todo va a salir bien. No te angusties, ni te preocupes, yo te entiendo, pero trata de calmarte, porque si yo sigo escuchando que estás así, va a ser peor para mí. Entonces cálmate, mantén la calma, que yo soy hijo de un Dios grande y poderoso; él me va a sacar en el nombre de su hijo Jesús, tranquila”, fueron las desgarradoras palabras que Francisco Escotto, conocido por sus familiares como Anderson, envió a su madre por nota de voz a las 2:52 de la madrugada del martes 8 de abril, mientras yacía atrapado bajo los escombros del colapso del techo de la discoteca Jet Set.