Según el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, se calcula que la población mundial que vive en áreas urbanas aumentará del 55,3% (en 2018) a más del 60% para 2030. Mientras aumenta la población urbana, se calcula que la población rural disminuirá del 45% (en 2018) al 40% o incluso menos (en 2030).
Esta rápida urbanización y la migración desde las zonas rurales hacia las urbanas plantea una serie de desafíos económicos, sociales y, especialmente, medioambientales. En este contexto, las infraestructuras viales, que ejercen un papel fundamental en el desarrollo de las poblaciones, deben evolucionar teniendo como referencia los objetivos globales de desarrollo sostenible (ODS).
Un equipo de investigación, que incluye a Ana Patricia Pérez-Fortes de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) en España, ha llevado a cabo un análisis de las nuevas tendencias existentes para mejorar la sostenibilidad de las infraestructuras viales. En concreto, se presentan las soluciones más recientes en cuanto a carreteras inteligentes y materiales de construcción, discutiendo las ventajas y desventajas de su aplicación, poniendo como ejemplo las iniciativas propuestas para el desarrollo de infraestructuras viales sostenibles en Noruega.
Un entorno vial inteligente: la comunicación integral a través de la nube
En la actualidad, existe un gran número de proyectos en todo el mundo relacionados con las infraestructuras de carreteras inteligentes, basados sobre todo en las nuevas tecnologías de comunicación e información (TIC), soluciones que deben enfrentarse aún a importantes desafíos. Por ejemplo, explica Patricia, en el desarrollo de sistemas de comunicación vehículo-carretera, deben resolverse aún problemas de conectividad y almacenamiento de datos en zonas remotas.
Con el uso de las TIC, el sistema de transporte inteligente (ITS) puede proporcionar una gran cantidad de información sobre el tráfico, las condiciones de las carreteras y las previsiones meteorológicas. Por ejemplo, indica la investigadora de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la UPM, los sensores integrados en las capas del pavimento pueden “proporcionar información sobre los primeros estados de daños antes de que aparezcan en la superficie de la carretera, lo que podría mejorar las operaciones de mantenimiento y seguridad vial”.
Por otro lado, hoy día también se pueden implementar varias metodologías para recolectar y almacenar energía de las carreteras, incluida la generación de energía a partir de la irradiación solar (carreteras solares), el movimiento mecánico de vehículos (carreteras piezoeléctricas) y la energía termoeléctrica. Esta energía así obtenida se puede utilizar como fuente de alimentación limpia para diferentes propósitos, como recargar vehículos eléctricos en movimiento, accionar señales de tráfico digitales y luces de carretera, o derretir hielo y capas de nieve compactada














