En el corazón de Córdoba, Argentina, nació Carolina Escudero, una mujer cuya pasión por el arte y las texturas la llevó a fundar ‘GIPCCO’, una marca que ha trascendido fronteras, conectando culturas y celebrando la esencia de lo artesanal. Aunque su carrera inicial estuvo lejos del diseño de modas, la cordobesa encontró la manera de entrelazar su creatividad innata con una visión única que hoy define su trabajo.
“Desde muy chica, me fascinaban las telas, los colores y los detalles intrincados”, cuenta la diseñadora. Sin embargo, al llegar el momento de elegir una carrera universitaria, optó por una licenciatura en fisioterapia y kinesiología, profesión que ejerció durante 15 años. Paralelamente, exploraba su amor por la moda, aunque de manera tímida, hasta que un cambio de vida la llevó a descubrir su verdadera vocación.














