Una trayectoria musical no se puede definir en dos horas. Ni una noche alcanza. Pero sí se puede revivir, y contagiar a los demás a base ritmos. Justo esto hizo Carlos Vives el sábado en Altos de Chavón.

A las 10:10 de la noche el colombiano montó una fiesta a su estilo que llevó alegría y puso a bailar a un público expectante que tenía más de una hora esperándolo.