El exceso de dióxido de carbono en el aire es culpable del calentamiento global que él clima de la Tierra está experimentando. Aparte de reducir la emisión de este gas de efecto invernadero a la atmósfera, también existe la opción de retirarlo de ella, aunque esto último ha venido siendo más difícil, antes por motivos tecnológicos y ahora por motivos económicos. Los sistemas que hoy en día retiran CO2 del aire son aparatosos y caros, motivo por el cual su implantación ha sido ínfima. Un nuevo avance tecnológico podría cambiar esta situación, al ofrecer un método pasivo, simple y barato de capturar CO2 del aire.

 

Este avance es obra de un equipo encabezado por Dongha Kim, de la Universidad de Toronto en Canadá.

 

Al nuevo sistema de captura de CO2 del aire sus creadores lo llaman cristalización evaporativa de carbonato. Al funcionar mediante procesos pasivos como la capilaridad y la evaporación, permite eliminar algunos de los pasos más costosos que requieren los métodos actuales de captura de carbono.

 

Una forma de capturar carbono es utilizar un líquido fuertemente alcalino, por ejemplo, una solución de hidróxido de potasio. Cuando el aire entra en contacto con este líquido, el dióxido de carbono del aire reacciona químicamente, convirtiéndose en carbonato de potasio disuelto.