Cuatro aspirantes a convertirse en el candidato del Partido Republicano a la presidencia de Estados Unidos tuvieron el miércoles varias oportunidades para criticar a Donald Trump, quien volvió a ausentarse del debate. Pero en su mayoría se señalaron unos a otros, con la exembajadora ante Naciones Unidas, Nilli Haley, en el centro de los ataques a medida que despierta más interés entre los donantes y los votantes.
A poco más de un mes del inicio del calendario de primarias para las presidenciales de 2024, el debate demostró el firme control de Trump sobre el partido.
Pero la atención sobre Haley indicó que los otros candidatos la consideran una amenaza a sus posibilidades de medirse a Trump directamente. Aparte del exgobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, la mayoría de los aspirantes han pasado más tiempo en los debates acusándose mutuamente que atacando a Trump, reflejo de la popularidad del expresidente entre los republicanos y de que muchos consideran que no reporta grandes beneficios.














