El cambio climático dificultará la migración de las personas más pobres del mundo y las deja «extremadamente vulnerables» a los impactos continuos de los fenómenos meteorológicos y, consecuentemente, al aumento de su pobreza.

Un estudio reciente afirma que a medida que los impactos del cambio climático son más severos, las personas se verán cada vez más limitadas en su movilidad por la falta de recursos. Los autores encuentran que en un escenario de emisiones “medianas”, habrá una disminución del 10% en la migración para los grupos de ingresos más bajos. En el escenario de emisiones más pesimista, esta cifra subirá al 35% para finales de siglo.

La investigación, publicada en Nature Climate Change, estuvo liderada por Hélène Benveniste de la Universidad de Harvard y Michael Oppenheimer de la Universidad de Princeton. A medida que el clima se calienta y los eventos extremos se hacen frecuentes, una estrategia de adaptación es migrar para evitar los peores impactos del cambio climático. La encrucijada del hambre y la pobreza.

En 2020, hubo alrededor de 281 millones de migrantes internacionales, que constituyen más del 3% de la población mundial. Las personas pueden migrar para huir de la persecución política o étnica, buscar oportunidades económicas o reunirse con familiares en el extranjero.