Mediante rayos láser, unos científicos han logrado cambiar la polaridad de un imán hecho de un material ferromagnético especial. En el futuro, esta estrategia podría permitir el uso práctico de circuitos electrónicos configurables mediante luz.
El logro es obra de un equipo integrado, entre otros, por Olivier Huber y Ataç Imamoğlu, del Instituto de Electrónica Cuántica adscrito al Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zúrich (ETH), y Tomasz Smoleński, de la Universidad de Basilea en Suiza.
En un imán hecho de material ferromagnético, actúan fuerzas combinadas. Para que la aguja de una brújula apunte al norte o que un imán de nevera se adhiera a la puerta, innumerables espines electrónicos en su interior, cada uno de los cuales crea un minúsculo campo magnético, deben alinearse en la misma dirección. Esto se produce mediante interacciones entre los espines, que deben ser más fuertes que el movimiento térmico desordenado dentro del ferroimán. Si la temperatura del material está por debajo de un valor crítico, es posible que quede magnetizado y retenga su estado.














