Israel anunció ayer martes que 24 de sus soldados murieron la víspera en la Franja de Gaza, su mayor número de bajas militares en un día desde el inicio de su ofensiva terrestre en ese territorio palestino.

Por otro lado, Brett McGurk, enviado del presidente estadounidense Joe Biden, viajó a Oriente Medio para hablar sobre la posibilidad de un nuevo acuerdo que permita liberar a los rehenes israelíes a cambio de una pausa en los combates.

En el frente, el portavoz del ejército israelí, Daniel Hagari, informó que 21 reservistas murieron el lunes en el sur de la Franja de Gaza. Las muertes se produjeron durante el derrumbe, provocado por disparos de un tanque, de dos edificios que estaban minando.

A eso se suma la muerte de tres soldados más en un incidente separado, con lo que Israel registró la mayor pérdida diaria de soldados desde el inicio de su ofensiva terrestre el 27 de octubre, elevando el número total de militares muertos a 221.

En Jerusalén, más de 200 personas asistieron el martes al funeral de una de las víctimas, Hadar Kapeluk. Su ataúd fue llevado por soldados y cubierto con una bandera israelí, en medio de tumbas recién selladas cubiertas con coronas de crisantemo.

– Jan Yunis, rodeada –