Los lugareños de Pedernales afirman que los indocumentados haitianos después de ser repatriados regresan a República Dominicana con facilidad al no encontrar ningún tipo de control en la frontera, ya que ésta se encuentra prácticamente abierta y con poca vigilancia.

El puesto fronterizo de Pedernales, que más bien parece la entrada a un potrero por lo informal del ambiente y con una puerta de malla ciclónica sostenida por una alambrada de púas casi en el suelo aunque vigilado por agentes del Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza (Cesfront), es una zona casi abierta y de vigilancia mínima, por lo que entrar clandestinamente al país no es nada difícil.