Los buscones han vuelto al entorno de las oficinas públicas con su habitual trabajo y comportamiento sigiloso, ofreciendo facilidades para gestionar servicios y documentos a usuarios que se muestran desesperados, a cambio de pagos muy por encima de las tarifas establecidas.
Las pruebas de esta realidad son los testimonios y audios a los que LISTÍN DIARIO tuvo acceso, donde personas acuden en busca de rapidez en la resolución de procesos que normalmente tardan días o semanas, como la renovación de un pasaporte.
Específicamente en la sede central de la Dirección General de Pasaportes (DGP), en la avenida George Washington, una de las declaraciones sugiere que la persona se presentó al lugar sin cita, en busca de renovar urgentemente su documento de viaje.
Aunque a simple vista no encontró quien le ayudará, al preguntar fue direccionada hacia un abogado y aparente empleado de la Direcci














