En su camino musical, Buika tuvo que enfrentarse a la realidad de sus circunstancias en España, en donde fue víctima del rechazo y la desaprobación de quienes la rodeaban.

María Concepción Balboa Buika, su nombre real, contó que desde pequeña nunca imaginó que tuviese talento suficiente para cantar, debido al rechazo de mucha gente y experiencias negativas que hoy en día le han servido como testimonio y objeto de inspiración.

«Yo pasé media vida odiando mi voz, cuando resulta que mi voz era precisamente mi talismán”, comentó en entrevista con Listín Diario.

Su experiencia: “Yo jamás pensé que podría cantar, porque mi voz siempre fue muy muy dura… Porque yo partí de que me echaron del coro de mi escuela, de la Iglesia. Y no es que me echaran como tal,  pero de repente la profesora dijo: – aquí hay alguien que canta con voz de perro -. Y todo el mundo se giró a mirarme, entonces yo ya asumí que era yo.  La profesora me dijo: – morenita morenita, ven aquí – y me sentó y me dio una Coca Cola y me dijo: – quédate aquí tranquila-, ya luego yo solo sentí el rechazo».

También intentó incursionar en otra área artística. “Traté de hacer ballet, pero que si las piernas las tenía muy gordas, que si no sé qué, que si no sé cuánto… Entonces estaba como muy acostumbrada al rechazo”.

A pesar de las experiencias amargas que vivió en sus primeros encuentros con la música, la cantante siguió intentando adentrarse en las artes.