La Liga de Naciones resultó ser el escenario ideal para que el mundo contemplara con el ceño fruncido el surgimiento de Alondra Tapia,la nueva maravilla del voleibol dominicano.

La ingenua y apacible chica de 20 años se transforma cuando está en la cancha y en la medida en que el juego está más reñido.

Una lesión en una pierna de la titular opuesta Gaila González, abrió la oportunidad para que la jugadora de 6-5 de estatura y unos brazos largos que parecen remos, mostrara un arsenal ofensivo que ya causa estragos.