David Mapass, presidente del Banco Mundial, manifestó su alta preocupación por las perspectivas de los países en desarrollo y los flujos de capital que están saliendo de estos países.

Malpass indicó que hay tecnología y suficiente dinero, suficiente capital en el mundo, pero le preocupa que estos estén en pocas manos, en pocas personas, por lo que se necesita “hacer que esas cosas funcionen”.

Todo lo está aprovechando un pequeño grupo, recalcó, y por tanto se necesita un cambio radical para que esto funcione. Recalcó que hay una divergencia, que se refleja en desigualdad y fragilidad en muchos países.

Mientras Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) citó a Nelson Mandela, quien frente a esa situación dijo una vez que “las cosas son imposibles hasta que se hagan”.

Hay que imaginar un mundo donde la riqueza se ponga a disposición del bien público, con oportunidades para todos y se pueda lidiar con el reto del cambio climático se podrá decir que Mandela tenía razón, indicó.

Georgieva manifestó que habrá soluciones, y “es solo cuestión de voluntad”. Los máximos representantes del Banco Mundial y del FMI hablaron en una rueda de prensa en Washington, transmitida por diferentes plataformas y en diversos idiomas.

Más ofertas 
Malpass, que deja el organismo el 30 de junio de este año tras una renuncia programada, señaló que es importante que hayan más negocios, que los recursos de fertilizantes vayan a las personas que puedan pagar más, “es decir, que los agricultores puedan ofrecer las cosechas que necesita el mundo”.

Dijo que la oferta de trigo está muy baja y los precios de los fertilizantes  alimentos están altos en el mundo. Indicó que también le preocupa los bloques proteccionistas, que están tratando de revertir, de detener la globalización y los efectos dejados de la guerra rusa en Ucrania.

El tema tratado por Malpass y Georgieva se denominó: “De cara al futuro: generar resiliencia y reformular el desarrollo”. Malpass dijo que el pasado domingo cumplió cuatro años al frente del Banco Mundial con la esperanza de lograr mejores resultados para la personas de los países en desarrollo, mediante adelantos en el área de las monedas, política, fiscal y comercial y desarrollo de infraestructuras, y todavía está tratando de lograrlo.

Puso de ejemplo el caso de Etiopía, co